La Cigala
“No suelo opinar por escrito, porque implica someter la labor de unos trabajadores en el ejercicio de su labor, a la tiranía del cliente dependiendo de su ánimo...pero el trato ha sido tan atento y delicado. He ido a comer con mi madre de 92años y han mostrado total empatía para agradar a mi madre y al final me ofrecieron al marcharme lo que más necesitaba, sin haberlo pedido: agua fría para el camino, viendo los sudores que sufría atendiendo a mí madre (Alzheimer)... a propósito; la sopa de cocido...riquísima...Gracias”