Tienda Orange
“Las dependientas que me atendieron tienen la paciencia de un santo, fui con mi suegro, septuagenario, sordo y que no sabe hablar. Pues durante el tiempo que estuve allí, nos trataron y atendieron mejor de lo que yo creo, deberían. Salimos bastante contentos con la solución que nos propusieron del problema para el que íbamos.”