Hotel María Cristina
“Hotel que se merece cada una de sus estrellas. Hotel completamente reformado, respetando su estética externa tradicional. Las habitaciones son muy amplias y están muy limpias. El armario ropero es espacioso, dentro del mismo dispone de caja fuerte, y frigorífico (no mete nada de ruido y enfría de verdad!), ambos gratuitos. La red wifi funciona correctamente. Los colchones son nuevos, algo que me parece muy importante. Respecto al servicio de restauración, solo he probado el desayuno buffet, el cual dispone de mucha variedad y buena calidad. El hotel está situado a cinco minutos del casco histórico, por lo que si se visita la ciudad en coche, es un buen sitio donde estacionar el vehículo, y disfrutar de la ciudad, ya que Toledo no destaca por sus calles amplias precisamente.. Como única pega, que no se puede reservar la plaza de parking cuando se reserva habitación, se solicitó por teléfono, pero no podían confirmar la reserva hasta unos días antes en función de "la disponibilidad". De todas formas, hay un parking a 2 minutos andando en caso de necesidad. En definitiva, ha sido un placer la estancia en el hotel.”