Yeguada Álvaro Dongil
“Qué diferente es todo cuando a alguien le apasiona lo que hace. Este es el caso de Ángela y lo notas nada más llegar a la yeguada, se respira tranquilidad en todos y cada uno de los animales. Podrías estar horas escuchando las explicaciones de Ángela sobre la alimentación de los caballos, sus capas, los distintos bocados que hay, tipos de sillas, etc. Después, interactúas con el caballo, lo cepillas, lo preparas y finalmente, montas. Te enseña varias formas de subir y bajar, cómo comportarte con el caballo... De verdad, no hay palabras para explicarlo, hay que vivirlo. Muchas gracias por hacernos disfrutar y aprender tanto! Deseando repetir.”