Castillo de Cuenca
“El castillo de Cuenca, situado en la parte más alta de la ciudad, fue originalmente una fortaleza musulmana construida en el siglo IX. Tras la conquista cristiana en 1177, Alfonso VIII lo transformó en un alcázar defensivo que dominaba toda la hoz del Júcar y del Huécar. Aunque del castillo solo se conservan algunos restos de murallas, torres y puertas —como el Arco de Bezudo—, aún se aprecia su valor estratégico y simbólico como emblema del poder militar y religioso de la época medieval.”