Restaurante Abrasador El Secreto de La Catedral
“Hemos parado en éste restaurante a comer. Está situado a pies de la catedral. La carta bastante variada. El personal muy amable. Tienes comedor dentro pero nosotros comimos en la terraza y se estaba de maravilla, sombrita y brisa. Pedimos una tabla de ibéricos, una tabla de queso manchego con premio a nivel mundial y albóndigas de ciervo rellena con queso manchego. Si nos llamó la atención que las albóndigas sólo son una porque es muy grande, pesa cuarto kilo. Estaba todo buenísimo. Si tienes oportunidad, no te lo pierdas.”