Bar Alfonso
“De lo mejor de la provincia en plan raciones. Menudos tomates: duros aromáticos, rojos intensos y llenos de sabor. La careta o el morro de cerdo frito único en su estilo, bien frito sin aceite de fritanga, de buen masticar a pesar de su estructura cartilaginosa. Y los calamares: fritos, blancos intensos en el corte, comos los de toda la vida nada que ver con las anillas esas traslucidas que a nada saben. Algunos a esos calamares les llaman nacionales en el bar Alfonso se llaman lo que son calamares. En el bar Alfonso el arcón congelador está para los helados sólo para eso. Y luego la simpatía de Alfonso hombre contenido pero con mirada orgullosa de saber que sus mérito es ser un gran profesional. Merece la pena ir a la Solana sólo por conocerlo. Importante preguntar si tiene careta y calamares pq es todo del día y puede no haber existencia. Por los tomates no es necesario preocuparse siempre están expuestos a modo de bodegón que resultan del todo icónicos. Una gratísima experiencia.”