Bar Guerra
“Un bar de siempre, con tapas que merecen mucho la pena y todo riquísimo. Hacía mil años que no comía un bocadillo tan rico. Ángela te escucha y trata de hacerte sentir cómo en casa. Nadie da ese trato y eso tiene mucho mérito. Volveré sin dudarlo en cuanto visite Cuenca.”