Casa Miguel
“Fuimos a comer a Casa Miguel después de visitar la Cueva El Soplao (queda a unos 20min en coche por una carretera que vale la pena recorrer), a raíz de las opiniones de los clientes. Fue una experiencia fantástica. Ofrecen un menú diario por 18€ de comida casera muy bien elaborada. Nosotros pedimos de primeros sopa y cocido montañés, y de segundos codillo y carrillera en salsa. Las raciones son enormes. El sabor de los platos era un espectáculo. Iría a comer esa carrillera en salsa cada día. Los postres, caseros, buenísimos también. Es que no tiene desperdicio este restaurante. La señora que nos atendió fue de lo más amable y profesional, nos hizo sentir como en casa. La atención fue rapidísima. Fuimos con una niña de 3 años y nos dio la opción de hacer medio menú para ella, lo que agradecimos. Disponen de tronas. El restaurante tiene unas preciosas vistas a la montaña y es fácil aparcar al lado.”