Posada Cabañes
“Todo impecable, un entorno indescriptible, donde el lujo se viste de cercanía. Lo que desbordó mi corazón fue este detalle: el propio Darío sirviéndome el desayuno! Con la calidez de quien abre más que su casa, su alma. Como un abrazo humeante servido en taza que no termina en el desayuno, que no te suelta la mano en el trayecto de regreso a casa, en carretera.... Hoy supe que se puede ser profesional y cercano a partes iguales. Volvería mil veces”