Lidl
“Este Lidl, como cabría esperar de la cadena, cumple a la perfección con su cometido. Ofrece una experiencia de compra predecible y funcional, con productos a precios competitivos y un surtido que ya es familiar para sus clientes. Sin embargo, lo que realmente lo hace destacar es la sorpresa de encontrar en sus estanterías productos que en otros supermercados, incluso de la misma marca, estaban agotados. Este hecho demuestra una buena gestión de stock que se agradece enormemente. En definitiva, es un establecimiento fiable para la compra diaria, que además tiene el valor añadido de poder encontrar aquello que se ha vuelto difícil de conseguir en otros sitios.”