Casa Fidela
“Es la segunda vez que nos alojamos allí y de nuevo excepcional, la primera vez en 2013 ya nos pareció un lugar fantástico, lejos del ruido pero cerca de todo. Es una pequeña casa rural perfecta para descansar y desconectar. Las camas son anchas y cómodas. El desayuno abundante y muy bueno. Disponen además de una pequeña carta para las cenas con productos de la huerta exquisitos, muy bien cocinados y preparados, cosa que se agradece cuando llegas después de haber estado todo el día disfrutando de las montañas y los paisajes de la zona. Rosa, es todo amabilidad y profesionalidad, sus recomendaciones y sugerencias nos ayudaron mucho. Quedamos encantadas y muy, muy agradecidas.”