Casa Molleda
“Aunque lo lleva la misma familia y están a quince metros, hay que distinguir posada de bar/restaurante. El bar da a la carretera y la posada queda detrás. El emplazamiento es perfecto para hacer senderismo y visitas a lugares naturales. El edificio tiene una buena reforma reciente, es bonito y permite una estancia cómoda. Además hacen precio de habitación individual si vas solo (55 euros). Una pega es que no cuenta con WiFi y no siempre es buena la cobertura. El bar hace las veces de comedor del hotel. Permanece abierto todo el día, y a él acuden vecinos de la zona, además de los huéspedes. La cocina es buena y no es cara (cena: 17 euros).”