Restaurante Oriental Alisal
“No es la primera vez que mi mujer y yo comemos en este restaurante oriental Ayer volvimos de nuevo. Y de nuevo no nos defraudó. Un local sencillo y sin pretensiones. Una comida muy sabrosa, original en muchos de sus platos. Un personal extraordinario. Tanto el dueño como la dueña (a la que conocimos en otra ocasión) son un dechado de amabilidad y simpatía. Quizá por la influencia tailandesa de la dueña siempre hay un toque especial en cada uno de los platos. Ayer pedimos sopa agria y picante (es mi debilidad en cualquier restaurante chino en el que recalo), kuo tie (una especie de empanadillas bien frititas) guo ba (arroz tostado con gambas) y cerdo sa te (algo picante y con unos toques de menta). De postre el cafelito y helado. Nos gustó todo. La sopa, un clásico de este tipo de establecimientos, sabe completamente diferente a cualquier otro restaurante oriental. El cerdo sa te tenía el punto justo de picante. El dueño nos estuvo comentando amablemente sobre ello. Y la menta le daba un toque de frescor realmente agradable. En resumen, un lugar acogedor por el buen hacer y amabilidad de sus dueños. Y una comida muy rica con toques diferentes. Y eso sí, siempre unas patatitas con diferentes salsas mientras aguardas a que te saquen la comida. Y las piruletas de despedida :) Son detalles sencillos pero que se agradecen mucho. Gracias por todo. sabor a menta, clarea el cielo entre las nubes de la tarde”