Donde Mario
“Hemos ido un par de veces y siempre salimos encantados. El servicio es excelente: amables, rápidos y muy atentos. El lugar es muy bonito, con una decoración y arquitectura que combinan ese calor de la comida en casa con un toque moderno y fresco. La comida está espectacular, se nota el cariño y la creatividad en cada plato. De entrante, las cebollas a la francesa son un imperdible. La carta es variada, con sabores muy interesantes, buena selección de vinos y una relación calidad-precio más que correcta. El postre, un flan de huevo con el punto de caramelo perfecto, fue la guinda. Hemos ido varias veces y, por supuesto, seguiremos yendo.”