Hotel Rural Casa de Los Camellos
“Un pequeño oasis en medio de este encantador y tranquilo pueblecito. Ubicado cerca de la plaza, donde se encuentran algunos sitios para comer o tomar algo. Jardines bonitos y bien cuidados, habitaciones amplias con una pasarela dotada de un par de sillas y una mesa por habitación. Difusores de jabón de manos, champú y crema corporal en el baño. Las camas son esponjosas, se duerme muy a gusto, como si te abrazasen. La mujer que nos atendió durante el desayuno es un ángel, adorable, entrañable, cercana... Par desayunar, un sencillo pero completo buffet con embutidos, frutas, tostadas, Yogures y cereales. Sí recomiendo llevar tapones para dormir, ya que las campanas del reloj de la plaza suenan muy fuerte. Por lo demás, todo genial. Muy recomendable. He estado muy a gusto y el trato de todo el personal ha sido maravilloso. Muchas gracias y hasta la próxima!”