Clínica Veterinaria San Isidro
“Para Antonio : Hay personas que pasan por nuestra vida sin dejar huella, y luego hay personas como tú: raras, auténticas, capaces de marcar una diferencia con sencillez, dedicación y honestidad. Te escribo estas palabras para darte las gracias. Gracias no solo por lo que haces, sino sobre todo por cómo lo haces. Eres, sin exagerar, la persona más seria, honesta y apasionada que he conocido en mi vida. Desde nuestro primer encuentro entendí que tu trabajo no es solo una profesión: es una verdadera vocación. Tu dedicación a la cirugía veterinaria, tu amor por los animales, tu capacidad para dejar de lado cualquier interés personal en favor del bienestar de tus pacientes de cuatro patas… todo eso me ha conmovido profundamente. A pesar de que la clínica es tuya, nunca has antepuesto el beneficio económico a la atención médica. Al contrario, con decisiones muchas veces contracorriente, siempre has puesto el bienestar de los animales por encima de todo. Nunca te has enriquecido, pero has elegido la riqueza más noble: la de tener la conciencia tranquila, el trabajo bien hecho y el alma en paz. De niño, mi modelo siempre fue mi padre: un gran profesional, reconocido y respetado. Pero después de conocerte, entendí que existen personas aún mejores. Tú, con tu carácter reservado, tu voz serena pero siempre precisa y tranquilizadora, supiste transmitirme confianza, respeto y admiración. Sé que no te gusta hablar demasiado, especialmente con los dueños de los perros. Sin embargo, conmigo nunca te echaste atrás. Siempre encontraste el tiempo y la forma de explicar, de calmar, de dar claridad cuando había preocupación. Y eso nunca lo voy a olvidar.”