San Miguel
“Paramos de camino a Famara, y fue un auténtico acierto. Es un sitio típico de una familia, con un ambiente rural y selecto. La calidad precio de la comida es inigualable a cualquier otra cosa. Pedimos garbanzada, carne de cochino y gambas al ajillo y de postre el mousse de gofio y un café. Si venís, tenéis que parad y comer por 15 hasta reventar. La amabilidad fue muy buena en todo momento”