Casa Rural Las Dulces
“La casa en la que estábamos nosotros era pequeñita, pero tenía de todo para pasar unos días estupendos. La finca es muy grande y tiene unas vistas maravillosas y unos atardeceres de lujo, el huerto es genial y las piscinas muy refrescantes. María es una anfitriona estupenda, nos atendió en todo momento, nos dejó un detalle de bienvenida, pudimos entrar al huerto y coger lo que quisiéramos, nos trajo huevos de sus gallinas y nos hizo sentir como en casa. Sin duda un lugar para repetir y recomendar.”