Vinos Joselin S L
“Almacén de venta de diversas marcas de sidras y vinos. El trato del personal excelente. Está situado en la calle general de Sama de Langreo, en la Torre de Abajo concretamente, con lo que es muy fácil de localizar.”
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“Almacén de venta de diversas marcas de sidras y vinos. El trato del personal excelente. Está situado en la calle general de Sama de Langreo, en la Torre de Abajo concretamente, con lo que es muy fácil de localizar.”
“El sitio tiene mucha variedad y de muy buena calidad. Productos de Marcas caras y conocidas. Es un lugar para comprar tus delicatessen y quedar muy bien. La persona que atiende es muy amable y agradable. El jamón lo corta a cuchillo y muy bien. Recomendado 100℅. Volveré.”
“Sorprendente carta en La Felguers. Imposible perderse el crujiente de langostinos con alioli de estragón, el timbal, el bacalao o la sartén de solomillo. Todo muy casero, cocinado y servido con mucho mimo en un local amigable. La atención, de diez, los dueños muy afayadizos, que decimos por aquí. Muy recomendable.”
“Pulpo, lacón, cachelos, oreja, pimientos, tarta de crema de orujo. Todo de 10. Habíamos pedido una reacción de cada y nos lo ha dicho que a su entender era demasiado. Nos hemos dejado asesorar en las cantidades y así y todo ha sobrado. Nos hemos quedado con las ganas de probar los chipirones fritos y el pulpo con queso de tetilla. Será para otra ocasión porque volveremos seguro. Muy buen servicio.”
“Pedí el menú del día con ensalada y carne guisada. De postre arroz con leche. Estaba todo muy bueno”
“He pedido varias veces en este local, siempre parrilla, porque me encanta cómo la preparan aquí. Esta vez nos tocó un vale de una cena para dos en un sorteo de A Un Solo Ritmo, y el restaurante fue colaborador. Llamamos y el mismo día nos dieron mesa sin problema, además de dejarnos elegir lo que quisiéramos. La atención fue muy generosa: empezamos con croquetas y una tabla de patatas, luego pedimos un cachopo pensando que sería mediano y resultó enorme (nos animaron a llevarnos lo que sobró). También nos sirvieron dos trozos de tarta, dos sidras y una botella de agua. Fuimos con nuestros hijos pequeños y aun así todo estuvo más que abundante. Todo estaba buenísimo, en especial el cachopo de cecina con queso de cabra y la tarta de Kinder. Al final entregamos el vale y, aunque les preguntamos si debíamos pagar las bebidas o el postre, nos dijeron que no. Quiero dar las gracias especialmente al jefe por su amabilidad y excelente trato. Muy agradecida por todo. Sin duda, volveremos.”