Las Casonas d'Avellaneda
“Una experiencia muy bonita. Tanto las instalaciones, preciosas y cuidadas, como la atención de Nuria, que es muy amable y nos explicó con mucho detalle todo lo que podíamos ver y hacer en la zona. Admiten perro en las habitaciones y los tratan con mucho cariño. El hotel es tranquilo, perfecto para descansar y disfrutar del norte y los alrededores. Tiene un jardín precioso y muy cuidado donde se puede desayunar o pasar la tarde leyendo y descansar. Nuestra perrita Nala se lo pasó pipa también. Volveremos seguro porque es un acierto total. Es un sitio con mucho encanto.”