Desi y Pochi
“Encontrado por casualidad después de un intento fallido de comer en La Ñora, ha sido una sorpresa muy muy agradable. Restaurante de gestión familiar, con un trato excelente, simpático y servicial. El comedor sencillo pero bien decorado, fresco en verano. Un punto a favor es el parking propio. De primero una ensalada de tomates caseros (9€), sabrosa y refrescante. Los tomates con mucho sabor, son de su propia huerta. Luego, media ración de croquetas de compango(9€) riquísimas, como tener un pedazo de fabada en la boca, nada pesadas ni aceitosas. Lo mejor llego con el principal, una ventresca de pescado para 2 (30€), de tamaño enorme, bien jugosa, en su punto perfecto de cocinado, acompañada de patatas y una salsa de tomate exquisita. Absolutamente espectacular. Para terminar, una tarta de la abuela (6€) correcta. Quizás el arroz con leche habría sido mejor elección, pero estábamos llenísimos. Un sitio muy recomendable. Solo un pequeño punto no tan positivo: cobertura móvil casi inexistente en la zona, no preguntamos si tenían WiFi.”