El Catalín
“Restaurante con unas vistas hacia la costa, en un lugar tranquilo apartado del ruido, cosa que se agradece. La atención del personal es muy amable y pendiente en todo momento del cliente. La atención es rápida lo que supone no esperar entre plato y plato. De entrada te sirven un paté de morcilla para ir haciendo boca, suave y con sabor delicioso. Probé unos frisuelos rellenos de pescado y marisco, una auténtica delicia donde los sabores del relleno son una explosión de sabor en la boca, recomendable para quien quiera disfrutar de una sorpresa. Y llegó el plato fuerte , una paella de marisco, donde destaca el sabor del mar , quien quiera disfrutar de un buen arroz este puede ser una excelente elección. Y de postre una tarta de queso con helado de frambuesa , la tarta bien sin más, el helado con auténtico sabor frambuesa. Desde luego un restaurante donde disfrutar de un ambiente tranquilo y una comida con sabor excelente. Por cierto para los amantes de la cerveza, la sirven con la copa bien fría.”