Joyería Santirso
“Existen aún lugares en los que un cliente fortuito, como yo, que requiere de un servicio muy limitado...es atendido como si fuera un príncipe comprando un collar de esmeraldas. La solución técnica fue impecable; la gestión, rápida; pero la atención...sobria, consciente, resolutiva y amable. Si hubiese un cielo paralelo para los buenos comercios, Santirso debería estar a la diestra de San Pedro... Pero seguir al lado de la Catedral.”