Bar La Arena. El Chiringuito de Toranda
“Acudimos 5 personas y nos gustó mucho porque se combina un entorno natural de postal con una cocina deliciosa en la playa. De todo lo que pedimos destacamos la comida a la plancha, sus tablas de quesos y embutidos y los platos caseros como las cebollas rellenas, todo a precios muy razonables para su ubicación privilegiada. Los pedidos se hacen en la barra, lo que agiliza mucho el servicio sin perder el trato cercano y amable del personal. Un aspecto a destacar es el café, de calidad excepcional y preparado con mimo, algo poco común en chiringuitos de playa. En resumen, nos pareció un lugar para comer bien y disfrutar de unas cañas frías y un tinto de verano que están a la altura del entorno. Tienen cerveza sin gluten. ¡Recomendadísimo para repetir! Disponen de tronas para niños y helados.”