Bar Begoña
“El Bar Begoña nunca falla, siempre manteniendo el listón arriba y los precios abajo. Muchos hosteleros de Gijón que han llegado para hacer dinero rápido sin calidad que lo justifique deberían de aprender de este clásico de Cimavilla que incluso gana con los años. Nos hicieron un hueco el fin de semana de las fiestas de Gijón para cenar. Un tomate de huerta de los que saben a gloria. Unos mejillones riquísimos, un pastel de cabracho casero que sabía a... cabracho!!!, no a tomate. El rollo de bonito generoso y potente. También con sabor a... bonito!!!, no a pan como en otros lugares que de bonito tiene poco. Todo a un precio ajustado y con una atención ágil y amable. Alguien da más? De los lugares honestos que aún quedan en Xixón. Escasos, pero haberlos haylos. como el Bar Begoña.”