Hotel Rural Cabo Busto
“El hotel es muy bonito, con un suelo de madera cálido y precioso. El entorno es de sueño: un manto verde que se despliega más allá del recinto del hotel. Por otro lado, destacar también la limpieza de la habitación. El día que llegamos el baño olía a lejía, lo que significa que estaba correctamente desinfectado. Aunque lo más reseñable fue la atención de la anfitriona, Joaquina. Tan atenta, encantadora y agradable, que nos hacía sentir como si estuviéramos en casa de un miembro de nuestra familia. Nos ayudaba con recomendaciones para comer por la zona y se preocupaba de que en nuestra nuestra estancia no nos faltara de nada. Gracias Joaquina y familia, sois parte del bonito recuerdo de nuestras vacaciones de verano.”