La Posada de Barro
“Recomendada 100%. Volveremos, fijo que sí. Empiezo por poner lo que busca mucha gente, por si no tienen mucho tiempo de leer. Desde el momento de hacer la reserva con varios meses de antelación, en el que el trato con Liliana, la gerente, fue excelente hasta la salida, que nos faltó echarnos unas lágrimas porque no nos queríamos ir, la experiencia en "La Posada de Barro" ha sido magnífica. Un lugar con mucho encanto y con historia, ya que el edificio es de 1730 (si no me he columpiado en la fecha), pero mantenido y adaptado a los tiempos actuales con una comodidad tremenda. Las estancias, habitaciones, la cafetería/restaurante, el personal, la comida, el café..., todo ello conformando una experiencia que, en caso de volver a Infiesto tenemos claro dónde nos vamos a alojar (y a ser posible en la misma habitación!). Gracias Lily por tu hospitalidad y amabilidad. Nos veremos más pronto que tarde. Un abrazo grande!”