El Castañéu
“Nos hemos sentido como en casa. En los cinco días que pasamos allí llegamos a querer a Carmen como a alguien de la familia. Es encantadora, amable a más no poder, simpática, divertida y con una conversación super interesante. Diego, su hijo, también fue súper amable con nosotros, digno sucesor de su madre. Han hecho reformas en la mayoría de las habitaciones y, aunque en la nuestra aún no, nos sentimos súper a gusto en una habitación tan amplia y limpia. Se nota el cariño que esta familia pone en su trabajo. Además, nos salió muy bien de precio.”