Casa Fernando
“Del Hotel no puedo hablar ya que solo paramos a comer mientras hacíamos un viaje por el norte de la península. Llamamos y reservamos mesa dos horas antes. Al llegar, había un poco de tensión en el ambiente porque lo tenían bastante lleno y además también había gente en la terraza y en la barra. Aún así desde que nos sentamos en la mesa, todo fue fenomenal: el camarero fue súper amable y nos recomendó muy bien para no pedir en exceso, los platos fueron saliendo a buen ritmo, la relación calidad precio, imbatible. Lo recomiendo 100%”