Cafetería San Pablo
“Fui a eso de las 12 si no recuerdo mal. Ambiente tranquilo. El camarero o dueño (no sé si es el dueño pero al menos es quien me atendió) muy amable, cercano y educado. El café no lo pedí grande y aún así tenía una muy buena cantidad. Vamos, que era grande. Los desayunos muy ricos y mucha variedad.”