Cabaré
“Tuve una noche bastante intensa en Cabare, marcada por dos situaciones complicadas. Primero, una clienta muy conflictiva comenzó a alterar el ambiente, y vi con admiración cómo David y Ramón — los porteros — la calmaron con temple y profesionalismo, sin perder nunca el respeto. Más tarde, unas chicas intentaron llevarse mi chaqueta de cuero, y ellos actuaron de inmediato, con firmeza y total humanidad. Mi respeto absoluto para estos dos grandes. Gracias por estar atentos, por cuidar a la gente y por manejar lo difícil con tanta clase. Ojalá el club los mantenga siempre en su lugar — profesionales como ellos hacen la diferencia.”