Hotel Palacio Alvaro Florez-Estrada
“Es un remanso de paz y tranquilidad, está situado al lecho del río y su sonido te acompaña toda tu estancia. Es una casona con mucha historia que han recuperado y ofrecen tanto apartamentos como habitaciones. El desayuno también es muy bueno, con panes artesanos y bollería casera. El dueño, Manuel, es una persona muy amable y atenta, y también hace visitas explicando la historia del edificio. Durante nuestra estancia, también asistimos a un ciclo de cine y un concierto organizados en el hotel. Es un sitio especialmente indicado para ir con niños. Es un sitio muy especial, es la segunda vez que he estado y repetiré sin duda.”