CEIP Miguel Vallés
“me parece un colegio muy bueno en infantil hacen muchas actividades en primaria y en infantil la enseñanza es perfecta os lo recomiendo con un 10”
Negocios 931–960 de 1.031
“me parece un colegio muy bueno en infantil hacen muchas actividades en primaria y en infantil la enseñanza es perfecta os lo recomiendo con un 10”
“Todo resulta sencillo y eficaz. El personal tiene un trato exquisito y muy cordial. El personal es excelente”
“Celebramos un cumpleaños y estuvimos muy bien la comida de 10. Y la música y la capea excelente. Y los dueños muy amables .”
“Me encanta todo lo que tiene y todo las excursiones que asen en el año y tambien ojos eventos que asen me encanta todo lo que tiene y espero que dure mucho tiempo porque me encanta todo”
“Grandes profesionales. Super cariñosas con los peques. Se lo pasan genial y aprenden un montón. Encantados con esta guardería.”
“Excelente trabajo el que hace todo el personal tanto profesores como demás trabajadores”
“Enseñanza de la mejor calidad. Uno de los mejores centros que he conocido”
“Instalaciones nuevas y prácticas.”
“Buen centro, muy buena atención.”
“Un sitio estupendo para pasar el día, hacen campus para los niños en verano, terapias con animales y muchas actividades, los animales estan muy bien cuidados. Lo recomiendo 100%”
“El Colegio es genial para los niños y niñas, con metodología Montesori que les gusta mucho. Los profesores están muy preparados y cuidan todos los aspectos de la vida escolar los niños y niñas de cada clase, se preocupan cada día de la evolución educativa. Muy muy recomendable, céntrico y familiar.”
“Situado en el estadio d atletismo”
“Centro público y bilingüe. Muy recomendable”
“Es un buen colegio, yo estudié ahí y muy contenta.”
“Instituto de siempre. Buen nivel”
“Mi instituto, a es este centro le tengo un cariño especial. Ángel Sanz Briz, de niño fue alumno de las Escuelas Pías de Zaragoza. Tras estudiar Derecho, ingresó en la Escuela Diplomática, finalizando sus estudios poco antes del inicio de la Guerra Civil Española. Tras su comienzo, se enroló en las tropas sublevadas que buscaban el derrocamiento de la II República. Sanz Briz procedió a proteger las vidas de unos 5.200 judíos, usando su influencia y contactos (también su dinero, con el que sobornó al gauleiter alemán), así como edificios alquilados con los fondos de la Embajada que rotuló como "Anejo a la legación española"”