Samarkanda
“Mi pareja y yo tuvimos la suerte de ir, el trato fue inmejorable tanto en lo profesional como personal. Además el camarero habla idiomas. Pero por si faltaba algo la comida era un festival de sabores, las hojas de parra rellenas bien ricas, el trajín con carne se cordero que se deshacía, pero es que la pastela de pollo era de vicio casi repito pero dejé un hueco para el postre. Para finalizar pedimos dos tartas de queso mozzarela; estaba calentito y un tenía un sabor nuevo..... Si eres amante del queso no puedes quedarte sin probarlo. Repetiré seguro.”