Restaurante Salón de la gamba
“Fuimos a celebrar una cena de cumpleaños y coincidió que también era el cumpleaños de la dueña, Cristina. Negocio familiar que, a pesar de haber un equipo de fútbol de niños cenando al lado, sirvieron con un tiempo razonable. Eso sí, el nivel de ruido era alto por los niños. Cristina es encantadora, todo el tiempo con una sonrisa en la cara. Y su marido siempre atento a que no faltase nada. La cerveza en su punto: bien fría. Las gambas riquísimas. No hay que ir a la costa para comer buen género. Muy bien cocidas y con el punto exacto de sal. Repetimos una segunda ración. El resto de raciones también bien de fritura y cantidad. Repetiremos con toda seguridad.”