Casa Manuel Manriqueño
“Íbamos un poco a la aventura, pero no nos defraudó. Pedimos un revuelto de tagarninas, muy bueno; filete de vaca, autóctona, montresca, muy bien hecho, al punto, muy jugoso y exquisito; y para acabar un arroz meloso con magret de pato, inmejorable, nos encantó y por poner una pequeña pega, mucho ruido. Volveremos.”