Park Hotel Villa Erina
“Silencio. Respeto por el cliente. Estupenda atención. Aunque soy fumador, no critico las exigencias del hotel en ese aspecto: me sirvió para pasear por sus magníficos jardines mientras fumaba. Algo cara la cafetería del hotel. Da la impresión de que el hotel está vacío, porque no se escucha nada, aunque comprobé que había con nosotros otros clientes. No se admiten ni perros ni niños, lo que se agradece para quien busca tranquilidad.”