EL Rincón De Sole
“Hay sitios donde se come bien, y hay otros donde se come con el corazón. Para mí, este es de los segundos. La primera vez fue por la tarta de coco con dulce de leche, que se quedó en mi memoria como un pequeño tesoro. Luego volví por una pizza sin gluten y aluciné con la masa: crujiente, sabrosa, nada que envidiar a una tradicional. Hoy me llevo unos alfajores y, de nuevo, esa sensación: que todo aquí está hecho con alma. Y no solo se nota en lo que comes, sino en quienes te lo sirven. Su manera de estar, de mirar, de sonreír… todo transmite cariño, cercanía y algo que no se puede describir del todo, pero que se agradece muchísimo. Gracias por compartir tanto con lo que hacéis. Volveré siempre.”