Bar Mirasierra
“Llegamos de ruta en moto, 12.30 de la mañana, tarde para desayunar y pronto para comer. El señor de la barra nos ofreció todos los desayunos pese a la hora, pero lo mejor de todo que al vernos con hambre, ya que llevábamos rato andando con las motos, nos ofreció un bocata que llevaba de todo. No miento. Nos sentó como Dios.”