La Lectora
“Hemos estado dos amigas y Paz ha sido como una madre durante nuestra estancia: cercana y atenta, ofreciéndonos todo lo que estaba en su mano. Ha cuidado cada detalle y se ha volcado en que estuviéramos agusto. La habitación es acogedora, está equipada con todo lo necesario y el patio es de ensueño. El desayuno… casero y delicioso. Sin lugar a dudas… volveremos.”