Domino's Pizza
“Como buena chica fitness que soy, no suelo ir a sitios de comida rápida, pero hoy un colega me convenció y decidí enfrentar mi mayor miedo: una pizza para cenar. Además de amante del spinning, soy una cateta, por lo que no tenía de idea de qué pedir (todas las opciones me parecían tremendamente apetecibles). Aquí aparecieron mis salvadores: Karen y Manuel, dos almas caritativas que me ofrecieron toda la paciencia y amabilidad del mundo. Desde aquí les mando un besazo enorme. Nos trajeron la comida súper rápido, estaba muy buena y, sin ninguna duda, repetiría la experiencia.”