Mesón Casa Diego
“Hay que reservar porque suele estar a tope. Aún así pudimos comer en la barra. Nos ofrecieron hueco y nos sirvieron amablemente. La comida es excelente. Comimos una ensaladilla rusa y unos flamenquines riquísimos. Pero lo realmente exquisito fue la tarta de la abuela. Increíble, deliciosa. Sin palabras. Totalmente recomendable.”