Marambay
“Nos ha encantado este restaurante. Su situación, el ambiente, la tranquilidad de la zona... Es cierto que tienes que buscarlo muy a propósito, porque es imposible encontrártelo por el camino, pero ha merecido la pena. Las propuestas de carta son llamativas y muy bien elaboradas. Probamos varios platos y quedamos más que satisfechos, porque tanto el tamaño de las raciones como las preparaciones son buenísimas. El personal es muy agradable y aconsejan fenomenal. Las vistas son geniales, y la calma del ambiente ayuda mucho. Tienen una interesante oferta de espectáculos algunos días. Pudimos ver los carteles, pero no coincidió que viéramos ninguno. El comedor es amplio, tanto para grupos grandes como pequeños, pero es aconsejable llamar para reservar. El camino para llegar en coche no está asfaltado, es una zona de marismas con camino de tierra aplastada, y la zona de aparcamiento está muy cerca de la entrada del local. Con respecto a la movilidad reducida, todo está al mismo nivel y es fácil poder entrar con silla de ruedas. Lo único que nos desagradó fue que los aseos estaban bastante sucios con arena.”