Restaurante Asador Cancha II
“Ir a este restaurante es toda una experiencia. Ya de entrada está relativamente escondido, lo que hace que sea un espacio especial e íntimo. El entorno es súper agradable, rodeado de naturaleza y las vistas desde el interior del restaurante son muy relajantes, hacia las canchas. Esta vez cenamos dentro y la próxima vez me encantaría cenar en el exterior, ya que está cuidado al detalle. Al llegar te sirven una especie de hummus de cebolla caramelizada, no os lo perdáis porque está delicioso. Las piezas de carne a la leña son un espectáculo. Recomiendo especialmente la tapa de lomo, pieza que no había probado anteriormente en ningún otro asador -ya que es muy difícil de encontrar- y que está delicioso. Tierno, parece mantequilla, y un sabor intenso. El ojo de bife también está delicioso, pero sin duda la tapa de lomo es la pieza estrella. Recomiendo acompañarlo con las patatas trufadas con parmesano. La empanadilla criolla también me encantó, lo único que no me llamó mucho la atención, fue el chorizo criollo. Para coronar, pedimos dos postres, una tarta de chocolate y un tiramisú de te matcha. Los empleados, sin duda alguna, mejoran la experiencia, súper amables y atentos en todo momento. Aunque todos fueron muy muy amables, especial mención a Alejandro, que nos recomendó perfectamente y estuvo atento a la mesa en todo momento.”