El rincon de Ericka
“Paramos un domingo, que volvíamos de viaje de casualidad, a las 9 de la mañana, ya que no había otro sitio cerca, y fue todo un acierto! El señor que nos atendía era muy amable, nos sirvió un desayuno riquísimo (molletes con tumaca y otro con mantequilla y mermelada) tipico sitio de pueblo que merece la pena ir y por supuesto volver.”