Bodega Bar El Pimpi
“Sitio emblemático de Málaga y eso es lo bueno y lo malo. La comida muy buena, el precio acorde con la calidad. Camareros atentos. Decoración típica andaluza. Local súper grande donde se va por zonas que han ido adaptando para ampliar el restaurante. Se equivocó el camarero con las croquetas y vino a disculparse, muy atento. Las bravas muy buenas, la pringá muy recomendable, las croquetas de gambas al pilpil muy buenas con su toque picante (podrían avisar), tablas de jamón y queso muy top, así como los boquerones fritos. Lo que veis unos 97 euros. Lo malo? Pues que hay tanta gente que a veces el camarero desaparece y no puedes pedir nada, pq los otros que pasaban tenían otro cometido y esperas un poco. También son las esperas para entrar si no has reservado, ya que la fama que tiene es tanta que está lleno todos los días. Pero si vas a Málaga tienes que ir.”