Casasola
“Nuestra primera visita a Loja, un 1 de enero nublado y frío, con las calles desiertas y todo cerrado, buscando un lugar donde tomar algo y ya a punto de marchar con una sensación de decepción, finalizó con la grata sorpresa de encontrar Casasola abierta. Excelente trato y muy rico todo.”