Restaurante La Andaluza De la Vega
“Grata sorpresa en este restaurante regentado por Nicolás, natural de las Islas Afortunadas, y su señora. No llevan demasiado tiempo abiertos, al parecer poco más de dos años y medio, pero una larga experiencia previa en el sector de la restauración, en las Islas Canarias, explica el gran nivel del restaurante. Probamos un tomahawk sabiamente cocinado, tierno y sabroso, acompañado de exquisitos pimientos de padrón. Destacan también las verduras de la huerta, como tomates y cebolla morada, también los aguacates, de lo mejor que se puede encontrar en el mercado. No podían faltar las papas con mojo picón, imprescindibles en este local y muy ricas. También destaco la amplia bodega, que satisfará a los paladares más exigentes, y algo muy importante: vinos de razonable calidad para tomar por copas, como por ejemplo el meritorio tinto Tras las Cuestas. También parecen tener buenos postres caseros (otros comensales los celebraron mucho) aunque nosotros no los probamos por estar ya saciados. El restaurante tiene unas pocas mesas en el exterior, junto a un puente, en un lugar pintoresco, y un interior que sin ser exactamente bonito o sofisticado, tiene cierto encanto y te hace sentir a gusto. Finalmente, la carta muestra los alérgenos y evidencia que hay suficientes opciones para los celíacos e intolerantes a la lactosa. Precio moderado, no lo considero caro, acorde a la calidad de los productos que sirven.”