Mi GPS me hizo dar vueltas buscando la plaza Mayor y acabé pasando por aquí, era la hora del almuerzo, vi mesas libres afuera y decidí paré a almorzar. Se levantó viento y me senté adentro. Tenía 3 mesas, tragaperras, neveras y poco espacio, pero ya se me hacía tarde para buscar otra alternativa y afuera hacía bastante viento. La camarera (creo que un cliente la llamó María) estaba sola para las mesas de afuera y las de adentro. De la carta no tenía la mitad de los productos, eso puedo llegar a entenderlo, pedí papas bravas que si tenía, y tras un largo rato me dice no tiene salsa para las patatas y que escoja otra cosa, elijo calamares fritos y croquetas y sigo esperando otro buen rato, mientras veo como entra y sale atendiendo a otros clientes que parecen habituales porque se conocen y bromean. Unas chicas de una mesa de afuera le pidieron educadamente que cerrara una sombrilla que se tambaleaba por el fuerte viento que ya soplaba, por miedo a que les cayera encima; ella hizo caso omiso y además lo comentó con burla con los clientes habituales que estaban dentro del bar. Tras unos 30 minutos allí y solo con la bebida llega un señor a relevarla, ella le dice lo que yo había pedido y él se pone a prepararlo (sin lavarse las manos, me dedico a hostelería y se de qué hablo). El género era todo de bolsa de congelados que sacó de la nevera que yo tenía detrás de mi silla. Al terminar y pagar me presenta la factura con un importe superior al que figura en la carta expuesta, tras revisarla me cobra el importe correcto mientras refunfuñaba algo que no llegue a entender. Mi esposa pasa al baño antes de irnos y sale de nuevo para pedirme que la acompañe, allí compruebo que las puertas de los mismos son plegables, de material plástico y destartaladas hasta el punto de no poderse cerrar, por eso mi esposa necesitaba que alguien sujetase la puerta, ya que si entra alguien a lavarse las manos tiene visión completa del WC de señoras. Se que es un pueblo y que puede ser que en algún momento se le acabe el género, pero los buenos modales, la educación, la amabilidad, la honradez y la limpieza, no son solo de pueblos grandes o capitales. Quién tenga dudas de la limpieza del local, que entre y observé, quien dude de la procedencia del género, que vea de donde sacan las bolsas de congelados. Quién dude de las condiciones del WC,, que entre a usarlo. Yo pagué lo que consumí, tuve paciencia infinita, fui educado y respetuoso en todo momento, y lo pedí todo por favor, ahora voy a esperar a ver cómo me responde al comentario el propietario.
Fotos
Opiniones
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Joaquín Pérez Pérez ★☆☆☆☆
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7ose ★☆☆☆☆
La señora que atiende la terraza llegó con dos cocacolas de botella de 0,2 irrisorias a pesar de que se le había pedido dos latas de 33 cl. Y las traía ya abiertas, cuando todo el mundo sabe que las botellas se deben de abrir delante del cliente. Cuando le digo que habíamos pedido dos latas, en lugar de llevárselas insiste en que nos las tomemos y nos acaba dejando las cocacolas, que acabó cobrando a 2,60 euros. La comida también lamentable: unos huevos rotos quemadisimos, unas croquetas que de caseras solo tenían el nombre, y una ración de pan raquítica. Sin ganas de volver a visitar Chinchón.
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FanFritz ★★★★☆
Gran precio en un lugar donde cobran hasta por respirar a poco que te descuides. Estuvimos dos parejas comiendo allí algunas raciones y en seguida nos recomendaron algo que comer. El precio de los restaurantes y bares allí en Chinchón es bastante alto para mi gusto pero este lugar casi a las afueras del pueblo tiene unos precios muy razonables y la camarera o dueña que nos atendió fue un encanto. Muy ricas las patatas BRAVIOLIS y los boquerones en vinagre y la media de croquetas también estupenda
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noe santisteban mora ★☆☆☆☆
La camarera solo atiende bien a la gente del pueblo,a los q venimos de visita ni a atender sale tienes q entrar tu, y cuando termina del cachondeo de dentro se acuerda de salir a atenderte y ni unas tristes patatas para pasar la cerveza,eso sí a los del pueblo unos buenos aperitivos
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carmen serrano paino ★★☆☆☆
Fue todo pésimo, tuvimos q llamar nosotros ala camarera ya q estaba de cachondeo con los clientes de dentro, pedimos y ni un pincho de nada ni unas tristes patatas de aperitivo, no creo q vuelva
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Manuel Bermudez ★★★★☆
Buen sitio para parada rapida y almorzar, los montados muy grandes y ricos, muy buen trato de la camarera.
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M García ★★★★☆
Hemos desayunado y muy bien. Precio razonable, tostas generosas, buen trato recibido. Un poco molesto el tabaco de la gente en la terraza, pero nada de culpa del local.
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Jorge Sanz ★★★★☆
Pequeño bar en la localidad de Chinchón. Por dentro es pequeño con muy pocas mesas y lleno de cosas, máquinas tragaperras, cajas, etc. etc. pero tiene una amplia terraza muy agradable donde estar durante tu visita. Nosotros desayunamos y la verdad es que la tostada fue muy potente y estaba muy buena. Atención rápida y agradable. Y precios muy aceptables.
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Raúl Feijoo ★★★★★
Tiene aparcamientos para coche y moto al lado de la terraza. La atención es buena y el personal es agradable. Alguna vez hemos pedido raciones y la comida está buena. Siempre paramos alli cuando vamos de ruta por la zona.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Bar La Chimenea?
Bar La Chimenea está ubicado en la calle Calle de la Cerca, 25, 28370 madrid, España
¿Cuál es el número de teléfono de Bar La Chimenea?
Puede contactar con Bar La Chimenea al +34 667 64 23 01
¿Cómo se puede llegar a Bar La Chimenea?
Puede llegar a Bar La Chimenea a través del siguiente enlace